lunes, mayo 12, 2008

Miradas

No hay momentos perfectos, no. Hay momentos que parecen inventar y de repente, devolvernos a la realidad. Eso me ha pasado a mí, por un rato, un momento, creí inventar y después... nada.
Por eso he dejado atrás ese momento y he salido a la calle. La gente va por las aceras caminando con prisa, llevan colgando de ellos sus paquetes, sus bolsas, deteniéndose a cada pocos pasos delante del escaparate de algún local. Algunos te arremeten, te codean, pisan, estrujan, rebasan...
Y miro hacia arriba, y veo, entiendo, comprendo... son las penúltimas compras antes del día de navidad. Me doy cuenta de que todo va demasiado rápido y busco un lugar donde reposar la repentina ansiedad que me rodea. Un parque, un banco, otro momento que se va.
Todo se transforma, aunque a decir verdad parece algo hostil. La tierra esta húmeda, la hierba parece tener un color fúnebre y los árboles, algunos sin hojas, parecen cadáveres alzándose suplicantes al cielo. No hay niños, ni parejas, ni abuelos que arrastren sus pasos por este lugar. Hoy el parque esta insípido, vacío y a mí me parece que todo comienza a borrarse lentamente. Me siento ajeno a este lugar.

No hay momentos perfectos, no.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No buscaba

juramentos

ni casa

ni olvido

buscaba sólo el momento perfecto.

poder verlo

pensarlo

recrearlo

contarlo

imaginarlo

soñarlo

sentirlo.

celebrar

el encuentro.

-Silvia Loustau -

Anónimo dijo...

No buscábamos, ni encontramos...
ni juramentos
ni casa
ni olvido.

Buscábamos el momento perfecto y no pudimos verlo
ni pensarlo
ni recrearlo
ni contarlo
ni imaginarlo
ni soñarlo
ni sentirlo

pero si podemos celebrar un nuevo encuentro a finales de este 2009
y desear poder repetirlo en el 2010


Beso.

Anónimo dijo...

un nuevo encuentro en navidad de este año 2011-